Senda incorrecta

Laocoont | 15 Enero 2010 | 320 Lecturas 7

senda Senda incorrecta

Me levanto sabiendo que hoy será un día amargo, un día que quizás no debería haber nacido nunca. Anoche mientras volvía a mi humilde morada, escuché por accidente algo que jamás debí haber oído. Miedo sentí en aquel momento mientras agazapado entre unas cajas escuchaba la conversación de dos hombres, rudos los dos. Más miedo sentí después, cuando descubrí que el objeto de discusión era el modo de acabar con la vida de mi maestro, mi amo, mi mentor.

En ese momento sabía que no debía estar allí, en ese momento el sufrimiento fue tal que sentí gotas de sudor recorrer centímetro a centímetro cada recoveco de mi maltrecha espalda estremeciendo mi alma. ¿Qué se supone que debía hacer? Rezar, primero, para que no me hallaran allí escondido. Luego esperar en la seguridad de mi hogar a poder madurar toda la información para ordenarla y poder advertir a mi estimado amo.

A él le debía la vida, pues me recogió de la calle y me dio de comer cuando aún era solo un crío. Destinado al mendizaje me hubiera encontrado, a merced de las más terribles enfermedades, ante el desamparo de las frías calles y tenebrosas noches. Quizás no hubiese llegado a la edad actual, por eso debía hacer algo.  Y aún sabiendo que mi amo no es precisamente un hombre de bien, mi conciencia me decía que al menos una vez tuvo compasión y sacó de la miseria a un pobre ladronzuelo de dátiles.

Pero ahora no había tiempo para divagar en recuerdos, ¿qué hacer? ¿Cómo moverse sin llamar la atención? Intento sacar un pie hacia atrás para retroceder por donde había venido, deshacer el camino era la solución mas debía ser cauto, raudo en la ejecución. Lo consigo, doy el primer paso y parece que nadie se percata de mi presencia allí. Los hombres tan acalorados en la decisión ni se han enterado de mi presencia, pero algo me dice que debo correr, huir, esconderme de una sombra que quizás sólo existe en el fondo de mi mente.

Al final llegué a casa, más el pesar de mi corazón no me deja descansar, no estoy tranquilo no todo está en orden. Y aquí me encuentro despierto, un día más sabiendo que debo cruzar la ciudad para llegar al encuentro de mi amo, pero hoy no iré a trabajar hoy no seré su esclavo…hoy debo informarle que alguien planea acabar con su vida y que tenga cuidado…en el fondo pienso que quizás así me gane la libertad. A la par me asusta la mera idea de ser libre, ¿dónde iré?  ¿A las calles otra vez?

Me visto y salgo con sigilo, me mezclo entre la gente e intento pasar desapercibido, no me conviene llamar la atención, estoy convencido que ayer alguien me siguió. Esa sombra no puede ser solo mental, aún así debo estar tranquilo. ¿Qué puede pasar? Es de día y entre la multitud estoy tranquilo, de hecho hoy es día de mercado y los vendedores han llamado la atención de la gran mayoría de ciudadanos.

Sigo con paso firme, y ya queda poco. Cuando de repente noto un movimiento extraño, alguien me mira y parece reconocerme. Cierro los ojos para centrarme y cuando los abro ya no está. Ha desaparecido entre la gente, y yo empiezo a acelerar el paso. Intento no correr, eso llamaría demasiado la atención y no me conviene. Por lo que con un paso incesante decido coger un atajo, en mi cabeza solo está llegar a mi destino.

Miro hacia atrás y allí está, esa mirada de nuevo, no es una perturbación, no es producto de mi mente y cada vez estoy más convencido de que ayer había alguien más en el callejón. Busco con la mirada un lugar para refugiarme, estoy demasiado nervioso y eso hace que me tropiece consecutivamente con la gente. Casi tiro a una anciana y la demás gente me lo hubiese recriminado, no me conviene llamar la atención. ¿O sí? Nadie irá a por mí sí me están todos mirando.

A lo que decido romper el soporte de un puesto de venta, el comerciante me grita, se abalanza contra mí y me asesta dos puñetazos, discutimos airadamente y yo decido comenzar a gritar. Más por desahogo que por otra cosa, cuando acaba el acaloramiento decido que es el momento de irme, pues ya no vislumbro aquella mirada.

Estoy cerca, muy cerca y cuando decido girar la primera esquena me mareo y caigo al suelo. Siento frío y me estremezco…¿qué me pasa? Me han drogado, seguro. Pero de repente un dolor aparece en medio de mi espina dorsal y una mano me sujeta la boca. Alguien se me acerca por detrás y me pregunta: ¿Sabes por qué hago esto? A lo que yo asiento con la cabeza, siento que las fuerzas me abandonan y empiezo a ver borroso.

Un cuchillo, me ha clavado un punzante cuchillo, y me estoy desangrando, deseo gritar pero no tengo fuerzas…atisbo cerca de mí una figura humana, seguro que era el espectador entre las sombras….alargo mi brazo, le cojo las ropas y lo único que consigo elaborar desde mi ya sentenciosa desgracia es una pregunta.

-          ¿Cuál es tu nombre?

A  lo que el sujeto se gira, se agacha hasta mi posición y sin apartar el atuendo de su cabeza contesta:

-          Altair, y siento mucho que ayer no fueses a casa por otro camino.

altair11 Senda incorrecta

You might also like

Under My Pencil #4 Los Domingos antes de Cuarto Milenio tenéis una cita con Dandel dónde se presenta otro relato sobre...
Vuelta al orígen Nunca pensé llegar a tal extremo, pensé pasar siempre de puntillas por la vida que me había tocado...
Reflexión #4 "Imaginemos que somos espartanos, ¿iríais de cabeza a una lucha a muerte sabiendo que en tu bando...
Trolanálisis #2 Bien pues llegados a este punto, seguiré intentando esgrimir alguna sonrisilla en vuestras bocas,...

7 Comentarios en “Senda incorrecta”


#1
Nancy CallahanNo Gravatar
dijo:

No tengo palabras. Bueno sí, sólo una: GENIAL ^^

#2
LaocoontNo Gravatar
dijo:

No me digas que has sentido algo hay abajo…deberé enviar un redactado haber si me dan trabajo.

Mmmm el playboy, ehh?

#3
waboNo Gravatar
dijo:

Te ha quedado igualito que los relatos porno del Playboy. Lo juro.

#4
YonkykongNo Gravatar
dijo:

Simplemente genial

#5
waboNo Gravatar
dijo:

No lo decía por eso, sino por la forma de hilar la historia. Si tienes oportunidad de echarle un ojo a las historias que te digo verás las similitudes ;)

#6
ezzioac2No Gravatar
dijo:

Es… absolutamente genial, ¡¡de verdad que sí!!.
No sé por qué pero pensaba que el narrador era altair, cosas que tiene uno XD

#7
HugoNo Gravatar
dijo:

También me quedé con esa impresión. Lástima que esa sensación de ser un asesino aburre por cierta monotonía en las misiones.


Me gusta leer tu opinión:

Elige la entrada

sonrisa triste lengua sorprendido llorar cool lol confundido amor enfado

Puedes utilizar las siguientes Tags en (X)HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> [spoiler] [/spoiler]