Noche de caza

Laocoont | 17 Febrero 2010 | 196 Lecturas 3

nochescaza Noche de caza

Paso a paso vamos buscando algo que nos pueda satisfacer, algo que llevarnos a la boca pues poco alimento queda ya. Asfixiados y atrapados bajo una atmósfera de terror nos hallamos día a día, dubitativos sobre si salir a cazar o quedarse en lugar seguro. Antes no era así, antes el miedo era una quimera, algo que aparecía en los cuentos o historias de un pasado inexistente para nosotros. Pero hoy, la realidad es cada vez más dura, estamos amenazados y una gran guerra civil de autodestrucción ha comenzado.

Abro la puerta y como siempre no salgo, lanzo algo para ver si detecto algún quejido de movimiento. Cauto he de ser, mi familia yace putrefacta en algún pasillo, casa o callejón de esta enorme ciudad. Y así llevo años, cuidando de mí, ¡sólo! Sin confiar en nadie, sin dar un paso sin antes haberme asegurado que era lo más seguro. La supervivencia es clave para seguir existiendo, aunque ahora ya no seamos lo mismo.

Poco a poco, salgo sin una intención clara, más pendiente de no perder el escondite que de salir en busca de algo que echarme a la boca. El parpadeo constante de una lámpara que empieza a dar sus últimos coletazos de vida, le da al pasillo un aspecto tétrico. Las paredes decoradas de un tono crema pastel han sido redecoradas con las líneas del rojo de la sangre de muchas víctimas, algunas mías otras no. Quizás el camino más fácil a seguir es el último sedal de sangre dejado la noche anterior, seguro que el cuerpo putrefacto llama a nuevas víctimas que ser asesinadas sin dilación.

Ésta es un modus operandi que funciona lo puedes utilizar tantas veces como desees, pues la víctima siempre será diferente. Pero corres el riesgo de ser presa y no cazador, pues al igual que uno mismo hay otros que conocen este estilo y no descartan esta opción en caso de hambruna extrema. Así que hoy es día de ingenio y como tal, toca buscar un lugar nuevo, eso significa horas observando en la oscuridad, horas escuchando el seseo de las máquinas funcionar. Parejas discutiendo por temas estúpidos o simplemente por cómo encauzar una vida ya inexistente.

Pero lo más peligroso es toparse con los guardias, esos seres nauseabundos, que azotan sin preguntar, son la ley, la ley suprema y nada escapa a sus reprimendas. Muchas veces éstas son mortales y más de una vez he podido observar la cara de terror que se les queda a las víctimas tras ser cruelmente masacrado por un guarda. Así que hoy tendré que tener sumo cuidado.

Busco un lugar alto donde poder observar, necesito ampliar mi campo de visión pues entre la persistente nocturnidad y mi vista ha sufrido demasiados cambios no puedo fiarme del plano que me ofrece la superficie. Y tras horas de larga espera al fin una posible víctima, joven, inexperta, con la tez aún rojiza, como si la sangre fuese repartida por todo el cuerpo sin preocuparse de su retorno.  Su forma de moverse no es como la de los demás, de hecho hace tiempo que no veo a nadie moverse así, es tan…tan…vivo.

Lo seguiré, algo en mi interior me dice que debo ser aún más cauto que con el resto, muchas presas acorraladas son aún más peligrosas. Además está es desconocida, al menos para mí y necesito tiempo de observación, a lo mejor con un poco de suerte esta presa me descubre un alijo de alimento. ¿Quién sabe?

Importante, antes era importante. Un jefe del antiguo mundo por así decirlo, alguien que se codeaba con gente bien. Asistir a galas, fiestas, convites, eventos era algo que disfrutaba. Beber buen vino comer exquisiteces y no pagarlas era algo que ahora miro con recelo. ¿Cuántos manjares me eché a la boca ni tan siquiera saborearlos? ¡Demasiados! Las mujeres, meros objetos sexuales venían a mí por el ansia de poder. Muchos de los allí presente habían obtenido tal posición por jugar bien sus cartas en el “amor”.

Todos están muertos, algunos incluso fueron acallados bajo mis propias manos, y su gesto de dolor antes de morir lejos de aplacarme me reconfortaba. Los odiaba, siempre tan correctos, siempre tan inhibidos, ahora todo es diferente. Ahora sólo importa el poder sobrevivir para seguir viviendo el próximo día y éste juego del gato y ratón me excita de sobremanera.

Mi víctima está quieta, le queda poco de vida y él no lo sabe. Inspecciona los restos de lo que podría ser un Restaurant, busca pero no encuentra nada o más bien encuentra poco. Se gira y noto que mi pulso se excita y bajo esta oscuridad se me da la oportunidad de asestar el golpe final. Me preparo y analizo la situación, en el momento que se acerque a mi posición me lanzo a su yugular. Nunca falla y esta vez no será menos, hoy tendré alimento fresco.

Se acerca pasa por delante de mí y no se percata de mi presencia, mejor pienso interiormente más fácil será. Se agacha y aprovecho para lanzarme y tirarlo sobre la moqueta, mi cara deformada disfruta del terror de sus ojos, no para de moverse y yo tengo el control de la situación. Su arma sale despedida a unos metros con lo que ya poco puede hacer, de repente me desmayo.

Oscuridad, todo es oscuridad, estoy siendo transportado a hombros de alguien, de algo enorme y no sé hacia donde voy. Demasiado aturdido me encuentro como para analizar la situación. ¿En qué he fallado? ¿Cuál ha sido el error? Da igual poco importa ahora, pues he sido cazado y no hay marcha atrás. Escucho una risa de alguien ahí abajo, en el suelo. Miro y al fin entiendo lo sucedido, al ver a ese demonio envestido en traje de ángel entiendo que voy a morir, voy encima de un guarda y éste va siempre acompañado de una terrible niña que aunque dulce se quita la vida lentamente hasta no dejar ni rastro de ti.

You might also like

Ruidos Ruidos, sonidos agonizantes de gente que hace tiempo dejaron de ser humanos. Encerrado en esta sala...
Cuestión de estudios Saber cual es el siguiente paso, qué magnifica combinación nos llevará a seguir con la historia...
Salvar a mis vecinos Jamás lo habría dicho, nunca pensé que en mi destino estaría escrito salvar a mis vecinos. Ellos...
… al Bastión (parte 2) Despertar sin saber donde está todo el mundo, desorientado, mirando a un mundo que dejó de existir...

3 Comentarios en “Noche de caza”


#1
micromiosNo Gravatar
dijo:

Escalofriante relato,entre el terror y la crítica ante abusos de la autoridad. El cazador cazado por exceso de confianza. No debes fiarte de nadie.
Interesante.
Salut

#2
trebor20No Gravatar
dijo:

Igual que siempre. Vaya forma de narrar que tienes macho. Quien te podría “cazar” a ti para tener esta facilidad para escribir…

Sitios que enlazan a esta entrada


Me gusta leer tu opinión:

Elige la entrada

sonrisa triste lengua sorprendido llorar cool lol confundido amor enfado

Puedes utilizar las siguientes Tags en (X)HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> [spoiler] [/spoiler]