Lo importante
| Laocoont | 29 Agosto 2010 | 228 Lecturas | 5 |

Cambios, caminos, elecciones, situaciones, imprevistos que a uno le cambian. Estadística, azar, algoritmos que se combinan con el elemento suerte para nacer de la nada y paralizarlo todo. Mar, aire, tierra son los elementos básicos por los que este extraño mundo se rige, se ordena y descompone para después volver a nacer.
Extraños sentimientos, todos ellos confluidos por la misma situación, encontrados en un mismo vórtice que todo lo une. El epicentro de una esfera perfecta, el centro de todo ser. Un paso, dos pasos, tres pasos crean caminos donde antes se presentaban extensos pastos. Una respiración entrecortada que vacila, que duda si seguir enviando oxígeno al compás que marca el corazón.
Correr, saltar, mirar, reír, llorar ya nada adquiere el mismo significado. Todo obtiene otra dimensión y por mucho que uno quiera nada se puede parar. No hay vuelta atrás, el reloj ha empezado a sumar segundos, minutos, horas, días. Nadie, digo nadie puede arrebatar el sentimiento de plenitud de un ser satisfecho. Nada puede derribar las ansias de ver como los caminos que ante uno se abren se muestran.
Jugar, ya no es prioritario, reír, soñar, disfrutar son palabras sueltas que no tienen significado por si solas. Todo teñido por los ríos purpuras de una sociedad indulgente, conformista con aquello que se le presenta. El éxito está en lo original, en lo nuevo, en el atrevimiento de ver como algo nace y crece para ser luego recordado por décadas.
Muchos dicen que los caminos se hacen al andar, pero nadie se preguntó qué es lo que sucede alrededor nuestro mientras se pone paso firme hacia un dudoso destino. ¿Qué pasa? El mundo gira, la vida sigue y nada salvo la muerte puede impedir que sigamos moviéndonos, sigamos buscando una razón de ser, ya sea aquí o allí. Sólo o acompañado, con nuevos amigos o con aquellas amistades de hace años – aunque hoy en día esto ya es casi una utopía.
Los egos, las envidias, el individualismo exasperante del ser humano ha llegado a cotas altísimas y parece que nada lo vaya a parar. El ombligo es el centro de preocupación de mucha gente, el preocuparse de uno y no de nadie. Pero por suerte, la vida no es igual para todos, algunos podrán decir y proclamar a los cuatro vientos que un día fueron libres de las ataduras materiales para ser realmente felices.
Caminos ahílos muchos, ¿Cuál escoger? El que quieras pero estudia las probabilidades de felicidad, los riesgos de tristeza y cuenta siempre con el factor suerte. ¿Por qué? Pues porque en esta vida siempre hay oportunidades de ser feliz, no solo para aquellos que deciden cambiarlo todo sino también para aquellos que deciden estar igual.
Lo importante no es nada más que asumir que todos somos materia finita, que todo se termina, que todo tiene final y aunque éste jamás fue como nosotros hubiésemos pensado y llegue a decepcionarnos podemos tener la tranquilidad que llegados a este punto la decisión de continuar siempre fue nuestra.
Choque de egos, situaciones que se suceden con normalidad en una sociedad competitiva por ser el mejor. El líder de una ficticia tribu, grupo social o unión de amistades. Ego, aquello que nos hace ser competitivo recolectando habilidades, destrezas, medallas que ponernos y que a veces nos nubla de la verdadera realidad.
Todo sazonado por el afán de coleccionar dichos trofeos, logros escondidos y lugares especiales. La lucha de nuestra especie por crear individuos diferenciales hace que muchas veces nos olvidemos de lo importante. ¡Qué es disfrutar!
CATEGORIA: Las Fumadas de Laocoont,Relatos
ETIQUETAS: Crítica, Las Fumadas de Laocoont, Relatos, videojuegos
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¿Y después de la muerte qué?
Funny Games: Pac-Man
Reservoir Games: Revenge of the Titans


Amen Laoocont
Muy cierto todo lo que has expuesto en el articulo la gente ya no disfruta de nada mucho menos de los videojuegos conosco gente que solo les interesa comprar juegos para obtener los logros y mostralos en la Plastation Network o la Xbox Live y despues ya los dejan cojiendo polvo y apenas se lo acaban una vez sin importarles la historia.
Bueno aunque tambien tiene su parte buena: Me los venden a precios insolitamente bajos o me los regalan
Lo comentas por los logros, pero en general yo soy de los que aun no les dan importancia, por una sencilla razón, no la tienen. No se cuantos tengo, ni los miro, ni consulto para desbloquearlos…..
Para mi los logros, alcanzaron su perfección en el Perfect Dark de n64, que no eran logros, pero si extras desbloqueables y secretos que alargaban infinitamente el juego. Ya quisieran los logros actuales aportar la mitad de aquellos a la experiencia jugable.
Laocoont, tu disfrutas coleccionando logros :rotfl:
¿Y no cuentas nada de tu andadura por el Camino que conduce a Santiago? Todavía me asombra saber que sólo perdiste 2,5 kilos. Yo perdí nada menos que diez xD.
Un saludo.
Tengo que reconocer que yo soy de los que coleccionan logros, y me dolió muchísimo perder mi memoria. Lo bueno es que redescubrí el valor de varios juegos que había dejado de lado.